Sony presentó esta misma mañana una nueva actualización para tapar agujeros de seguridad. Al parecer, Kakaroto, uno de los responsables del hackeo de la PS3, ha conseguido acceder al sistema y ha sacado las nuevas keys. Si todo esto es cierto, la jugada ha Sony le ha servido de más bien poco.
Algunos usuarios que no querían actualizar cambiaron las DNS de su consola, evitando así que saltara la actualización obligatoria, de tal manera podían acceder a la PSN desde su 3.55.
Pero no lo iban a poner tan fácil. Activision y Treyarch han baneado de forma permanente de sus servidores a todos aquellos que han accedido al juego con las DNS.
Parece que el juego sólo acaba de comenzar.