Microsoft acaba de anunciar un detalle de su futura Xbox One que a más de un usuario le hará replantearse su adquisición: necesitará conexión permanente a internet para poder jugar. Como si de un MMO se tratase, la nueva videoconsola del gigante informático exigirá al usuario conectar al menos cada 24 horas su videoconsola a internet. El documento entregado a la prensa especializada no deja ninguna duda: «Xbox One está diseñada para verificar vía Internet si se requieren actualizaciones de sistema o aplicaciones, así como comprobar si has adquirido nuevos videojuegos, comprado, intercambiado o prestado a un amigo. Videojuegos que estén diseñados para beneficiarse de los servicios Cloud en la nube, pueden requerir conexión persistente».
En este sentido, los de Redmond especifican que si no se produce esa conexión transcurrido ese tiempo, Xbox One desactivará la opción de juego offline y sólo funcionará como reproductor de dvd y el resto de funciones multimedia. Por tanto, requerirá tener una conexión de internet a mano para poder disfrutar de todo su potencial. Una medida que, si se tiene en cuenta la alta penetración de smartphones en España, no debería de ser tildada de negativa ya que con ellos se podría habilitar un punto de conexión Wi-Fi para dar conexión a la videoconsola y evitar su apagado de la función de juego offline.
