Era un secreto a voces. Nvidia estaba ya preparando el relevo generacional de su tarjeta más cara para los entusiastas del PC, la GTX Titan. Tras la salida al mercado de la GTX 780 Ti, que superaba en rendimiento a la Titan, su buque insignia necesitaba un refresco y éste llegará con la salida al mercado de la GTX Titan Black. Un monstruo con 6Gb de Ram que costará la friolera de 1.000 euros (similar precio que la GTX Titan original).
Así se desprende de la información publicada por una tienda finlandesa, la nueva bestia de Nvidia costará 978 euros. Un sobreprecio que hay que pagar si se quiere, respecto a la 780 Ti, obtener ocho veces más de velocidad en cálculo de doble precisión o FP64 para tareas GPGPU.