Microsoft tomó la polémica decisión de vender Xbox One sin Kinect, algo que según la cabeza de Xbox, Phil Spencer, no perjudicará a los desarrolladores del controvertido periférico. Además, prometió a los usuarios que se hagan con él, una experiencia máxima en su nueva consola.
“Un juego de Kinect depende de la base instalada de Xbox One. Como cabeza de Xbox, necesito asegurarme de que tenemos una plataforma y una oferta de productos que millones de usuarios amen, estoy enfocado en ello”.
«Vemos millones y millones de personas usando Kinect el día de hoy. Hemos tenido más de mil millones de comandos utilizados. Los consumidores aman el dispositivo, aman la experiencia. Lo comprarán. Ya sea que lo compren junto con la consola, o podrán hacerlo después. Continuaremos asegurándonos de que la experiencia sea grandiosa».