La semana pasada nos hacíamos eco de un grave error de seguridad que afectaba a su navegador Internet Explorer de las versiones 6 a 11, un importante fallo que permite infectar máquinas o tomar el control absoluto.
Microsoft no ha tardado en ponerse manos a la obra y solucionar el problema lanzando el parche que pone fin a los problemas que afectaban al navegador. Además, los de Redmond han anunciado que Windows XP, que se quedó sin soporte, también recibirá el parche de seguridad para evitar problemas mayores.