Nvidia acaba de dar un golpe encima de la mesa para demostrar que sigue teniendo la solución monogpu más potente del mercado. Y lo ha hecho con su niña mimada, la GTX Titan Black. Una gráfica idéntica hasta la que ahora era su buque insignia, la GTX 780 Ti, pero con 6 GB de VRAM y el cálculo en doble precisión desbloqueado. Un monstruo gráfico que coquetea con los 1.000 euros pero que ofrece todas las garantías para jugar a máxima resolución y detalles a los juegos de última hornada como Battlefield 4 o Crysis 3.
Aquí os adjuntamos todas las características y especificaciones de esta nueva bestia gráfica. Y si os habéis enamorado, como el que suscribe estas líneas, comenzad a ahorrar.
