En Need for Speed: The Run, nos pondremos en la piel de Jack Rourke, un piloto callejero con poco prestigio al que persiguen los mafiosos de la zona, el cual se verá envuelto en la participación de una carrera ilegal llamada The Run, en la que tendremos que recorrer todo el continente norte-americano, desde San Francisco a Nueva York.
En el modo historia, conduciremos por las carreteras de Estados Unidos adelantado a rivales, esquivando a la policía y llegando en determinada posición para poder participando en esta carrera.
Dispondremos de variedad de escenarios, según en la zona de américa en la que compitamos. Las calles de las ciudades como San Francisco o Las Vegas, destacan sobre los paisajes salvajes y desérticos del Valle de la Muerte o boscosos de la zona del parque de Yosemite. Cabe mencionar que cada zona tendrá sus peligros y no será raro tener que esquivar una avalancha en alguna zona nevada o lidiar con un enorme charco de agua derramada por el exceso de lluvia. Es una gozada recorrer todo el país norte americano disfrutando de sus paisajes.
En algunas etapas tendremos que sobrepasar a cierto número de rivales para poder seguir adelante, en otras bastará con llegar a tiempo a determinados puntos de control o de batirse en duelo con 2 o 3 rivales a los que deberemos adelantar de uno en uno y manteniéndonos en cabeza unos segundos sin quedar eliminados. Todo ello sin olvidar que la policía intentará detenernos de mi maneras posibles; sacándonos de la carretera, poniendo barricadas y hasta frenando de golpe delante de nuestro vehículo.
Cuando nos salgamos de la carretera o queramos enmendar algún error en la conducción, los llamados Retrocesos podrán ser activados un número limitado de veces para devolvernos automáticamente a un punto de control anterior.
Con respecto a los coches no esperéis marcas de turismos normales, sino que tendremos a nuestra disposición Porsches, BMWs, Lamborghinis, Aston Martins y demás coches de alta gama.
El manejo de los coches puede ser más o menos difícil dependiendo del modelo, de su potencia y de su clasificación por niveles. Cuanto más avancemos en el juego, más modelos iremos desbloqueando.
Mencionar que en el modo historia sólo podemos cambiar de coche en las gasolineras, puntos que aparecen en medio de una carrera y no en todas las rutas. Dependiendo de la zona en la que compitamos, tendremos que seleccionar correctamente nuestro vehículo para que se adapte a las características del terreno.
Dispondremos de nitro, que se irá recargando al realizar acciones como rebufos, conducir en sentido contrario y adelantamientos. Este nitro nos sirve para ir más rapido durante unos valiosos segundos.
Además en NFS: The Run han añadido algunas escenas Quick-Time Event en las que tendremos que correr, pero a pie. En ciertas ocasiones, la policía nos perseguirá a pie y tendremos que pulsar una secuencia de botones determinada. Es algo que se agradece para descansar un poco de tanta carrera. Al realizar determinadas acciones durante el modo historia, iremos acumulando puntos de experiencia que hacen aumentar nuestro nivel, que utilizaremos para desbloquear contenidos adicionales.
Como viene siendo habitual en los juegos de EA, para acceder a los modos multijugador necesitaremos un Pase Online, que viene de serie con el juego.
The Run cuenta con el famoso sistema Autolog, siendo un sistema de estadísticas que nos compara con nuestros amigos, tanto en el modo historia como en los modos online.
Los modos competitivos son bastante variados y alargaran la vida del título más allá de las 4 o 5 horas que dura el modo historia.
Técnicamente, Need for Speed: The Run no está a la altura de grandes del género, pero ofrece una diversión extraordinaria. Los entornos están muy bien recreados y evocan la sensación de atravesar los escenarios realmente.
Los coches si son reales, muy bien modelados y con posibilidad de daños tras cada rozadura o choque. La sensación de velocidad, sobre todo desde las vistas interiores de los vehículos es impresionante. Sólo hemos disfrutado de esta sensación en títulos como Burnout.
La banda sonora es también muy intensa, acompaña perfectamente con la competición y lo que se nos muestra en pantalla.
En definitiva, Need for Speed: The Run es un juego notable que combina a la perfección el equilibrio entre una carrera realista y un arcade veloz aderezado con persecuciones y choques. El modo historia nos hará recorrer EE.UU. de costa a costa. El modo online es frenético y muy competitivo, alargando mucho la vida del juego.
VALORACIÓN: 7.6



