Durante 15 años hemos visto cómo se ha transformado la fórmula de Resident Evil, abandonando lentamente sus raíces de survival horror para convertirse casi por completo en una franquicia de acción pura, alejándose a tal grado del concepto original, que el enojo de incontables fans crece con el lanzamiento de cada juego, y esta sexta entrega probablemente no sea excepción, pues de principio a fin nos envuelve en una experiencia intensa, repleta de momentos cinemáticos. Es algo completamente distinto a los primeros títulos de la saga, irónicamente es una de las entregas más refinadas y divertidas que ha producido Capcom, una que tal vez no rinda honores a la primera aventura de los S.T.A.R.S. y que para ser justos, tiene numerosos errores, pero sin duda también dejará con buen sabor de boca a entusiastas y nuevas audiencias.
Resident Evil 6 es una colección de juegos muy diferentes entre sí, ya que se compone de 4 campañas, cada una con ritmo propio, personajes protagónicos y que narra un fragmento de la historia desde una perspectiva peculiar. Todas convergen en algunos puntos clave, como la ficticia ciudad de Lanshiang en China, pero abordan el conflicto desde un ángulo particular, presentando enemigos únicos. Es un misterio el hecho de que los personajes de cada campaña no encuentren a las mismas criaturas, sin embargo se agradece la variedad, y pese a las inconsistencias argumentales, resulta interesante comparar cómo viven el holocausto Chris y su pequeño ejército con la forma en que lo percibe Jake y sus puños de acero, y con el de alguien con menos recursos, como Leon.
También hay diferencias en la manera como se desenvuelven los combates y la experiencia que transmite cada sección del juego. En compañía del agente Kennedy se vive algo similar al survival horror tradicional, es decir, recorremos lúgubres pasillos atestados de zombis a los que debemos disparar en la cabeza para eliminarlos más rápido. La virtud es que se prestan más herramientas para evitar la muerte, por ejemplo nunca falta munición, a menos que juegues en la máxima dificultad, pues si comienzas a recibir demasiado daño y logras mantenerte vivo por unos minutos, de repente aparece una planta medicinal. Sucede algo similar cuando te quedas sin balas unos instantes, te ves obligado a usar el cuchillo o en el caso de Jake, las manos, y puedes estar seguro de que encontrarás la munición que necesitabas para volver a usar las armas de fuego.
Por otro lado, el más veterano de los hermanos Redfield nos lleva a locaciones menos claustrofóbicas, siempre en compañía de otros soldados que garantizan constantes tiroteos. Cabe mencionar que la sección de Chris es la menos atractiva, en parte por ser similar al criticado cliché del shooter y en parte porque la historia es poco reveladora, lo que tal vez se justifique por el hecho de que nuestro héroe sea líder de un equipo paramilitar especializado en detener amenazas terroristas, el problema es que la narrativa tiende a lo aburrido y presenta algunas situaciones irrelevantes. El lado positivo es que no todo se resume a disparar, gracias a un nuevo repertorio de habilidades físicas Chris puede cubrirse, lanzarse al piso y hasta rodar en el suelo. Todos los personajes son capaces de realizar las mismas acrobacias, pero Redfield es quien saca más provecho de los intensos combates.
La historia del hijo de Wesker está marcada por la constante persecución de una implacable criatura, similar a Nemesis, que no se detendrá hasta aniquilarlo y por supuesto, requiere lo mejor de nuestra habilidad para sobrevivir. Dicha sección toma prestada la esencia de Resident Evil 3 para presentar extravagantes encuentros con jefes, en los que hace falta correr constantemente y realizar complejas acciones para infligir alguna clase de daño en la bestial criatura. Dicho sea de paso, la presencia de los seres enormes en Resident Evil 6 se define por encuentros magistrales atestados de explosiones, y la necesidad constante de huir, curiosamente, la calidad de las batallas no es consistente, y de vez en vez surge un enemigo cuya mecánica es difícil de averiguar, sin mencionar que el diálogo entre personajes puede ser confuso.
En el caso de Ada, la última parte del juego que sólo está disponible una vez se terminan las otras 3 secciones, es una mezcla entre combate acrobático, sigilo y acertijos. La filosofía de Resident Evil 6 gira en torno al cooperativo, así que muchos escenarios requieren la participación de 2 personajes, lo que traducido a un par de jugadores, se convierte en una experiencia envolvente donde será necesario coordinación con la otra persona para administrar los recursos y ayudarse en todo momento, por otro lado, jugar a solas garantiza enfrentar pocos problemas por la naturaleza inmortal de nuestro compañero. En materia de acertijos, el reto es nulo, lo peor es que usualmente uno de los personajes debe esperar a su compañero mientras el otro activa un mecanismo, son pocos los caos que implican la participación de ambos, y por lo regular, son tareas muy triviales.
Lo importante es que cada campaña ofrece algo específico para cada tipo de jugador, o dicho de otro modo, si fuiste fan de Resident Evil 4, te sentirás identificado con las aventuras de Leon; si toleraste lo que ofrecía RE5, encontrarás que Chris ofrece lo mismo; entretanto, Jake brinda un enfoque completamente nuevo a la fórmula. Para disfrutar plenamente la trama, no hace falta seguir un orden, así que puedes elegir la que te haga sentir más identificado; y si no estás acostumbrado a los juegos de disparos, te recomendamos comenzar con Leon. Esta variedad garantiza que las más de 20 horas que toma recorrer todas las secciones de la historia se mantengan frescas, aunque claro, se trata de componentes de la misma propuesta, así que no todo son diferencias.
Seguramente el principal defecto del juego se refiere a la cámara, que si bien está mejor diseñada que la de cualquier otro exponente de la serie, hay momentos en que pierde el control y se coloca en una posición tan extravagante que es imposible ver los ataques inminentes. Otro contratiempo llega con el sistema de cobertura, indudable ayuda en situaciones precarias, pero su diseño es mejorable. El problema es que la combinación de botones es incómoda y te cansa al poco tiempo de usarla. Al menos desaparecieron los infames controles que caracterizaban a la serie para dejar en su lugar movimientos ágiles y fluidos. Ya no tienes que detenerte para apuntar, y a cambio la acción ya no se pausa cuando accedes al menú; un inconveniente menor si te limitas a hacer ajustes en la tranquilidad que sigue a un chekpoint. Por suerte, aún si tienes que acceder al menú durante el combate, la administración del inventario es accesible, valiéndose del pad para que alternes entre armamento y demás utensilios.
Lo que sorprende gratamente es la variedad de enemigos. Hay toda clase de oponentes, cada uno requiere de buena observación para poder eliminarlo de manera eficiente, sean zombis convencionales, que ya pueden utilizar armas y cuentan con un líder hasta los poderosos J’avo. Considerando que se trata de una nueva variante viral, los infectados reciben más y mejores atributos, como crecer una protuberancia en la extremidad que elimines. Si es un brazo, les brota una especie de escudo, si es en las piernas, generan patas similares a las de una araña, y si es a la cabeza, pueden transformarse completamente en una bestia. Como survival, nunca sabes de dónde vendrá el ataque, pero lo impredecible de dichas habilidades hace de la acción algo más táctico.
Y hablando de habilidades, una novedad importante de Resident Evil 6 es la personalización de personajes. A lo largo de tus aventuras encontrarás piezas de ajedrez, ya sea por destruir cajas o después de vencer enemigos, y dependiendo de la pieza tendrá un valor en puntos. Con esos puntos puedes comprar habilidades, desde mejor puntería y mayor defensa hasta aspectos específicos, como más poder de disparo con cierta clase de arma o incluso una que elimina la ayuda de tu compañero; hay más de 30 para escoger. Sólo puedes utilizar 3 a la vez, pero cuentas con 8 combinaciones que asignas a tu gusto, y que puedes intercambiar en cualquier momento de la acción. Es lamentable que se omitieran los ajustes a armas, pero este reemplazo resulta más conveniente, dado que todo lo que adquieras puede utilizarse con cualquier personaje, ya sea durante la campaña o en el multiplayer.
Para profundizar en la experiencia multijugador, diremos que los rumores hablaban de la llegada de numerosas novedades, en realidad Resident Evil 6 apenas tiene 2 modalidades en línea, comenzando por el ya célebre Mercenaries en donde puedes poner a prueba tu habilidad junto a un compañero en contra de interminables oleadas de enemigos. La verdadera innovación se llama Agente Hunt, que te da oportunidad de controlar un enemigo al azar y entrar en la sesión de otro jugador, en un intento por eliminarlo. Si bien es divertido obstruir los avances del resto de la comunidad, quienes por cierto deben iniciar su juego con la opción abierta para que los invadas, hace falta la presencia de numerosos jugadores para causar real daño a quien tiene posesión del héroe, limitando las posibilidades cuando hay pocos interesados en jugar como villanos.
En definitiva, sabemos que algunos de nuestros argumentos serán herejía para muchos de los más fieles seguidores de Resident Evil, pero es importante reconocer que si bien la franquicia tiene el mérito de haber popularizado el survival horror, nunca fue el mejor exponente de su género, y desde las primeras secuelas se notó un cambio persistente buscando mejorar el arcaico sistema de control sumado a una evidente simplificación de mecánica. Es fácil hacer comparaciones con Operation Raccoon City, considerando el énfasis que ambos pusieron en la acción, sin embargo, la virtud de Resident Evil 6 es que la mayoría de sus componentes están bien ejecutados, son parte de la evolución conceptual de la franquicia. Atrás quedaron los ingeniosos acertijos, los momentos de claustrofóbica tensión y la lenta construcción del clímax, lo que confirma que Resident Evil jamás regresará a sus orígenes, algo que para mucha gente es causa de lamento eterno, pero que por otro lado, lo hace un juego sumamente divertido y un emocionante recorrido en compañía de memorables personajes.



