Todos conocemos lo que un genio nipón de nombre Hideo Kojima, significa para el mundo de los videojuegos. Y como a todo genio, que ha puesto su impronta en un universo tan basto como joven, hay un juego, una saga, una idea que le ha valido como confirmación como la estrella que es. Evidentemente, decir Kojima, es decir Metal Gear Solid. Una saga que empezó a gestarse en NES y en los ordenadores MSX, y que pasó sin pena ni gloria por las manos de los jugadores en aquella época. No fue hasta la llegada de la primera Playstation, hasta que la saga se hizo mundialmente famosa con aquella obra maestra llamada Metal Gear Solid. Nunca antes un juego había mezclado una historia de película, acción y sigilo a partes iguales, una banda sonora digna de superproducción, y una forma de entender el videojuego en esa época que hoy aun perdura. Con la llegada de las nuevas plataformas, se lanzó una segunda parte (MGS: Sons of Liberty) que a pesar de elevar mas el listón, no estuvo exenta de polémica por la inclusión de Raiden. Polémicas a parte, en 2004 se lanzó MGS: Snake Eater. Considerado como el mejor juego de la saga, se hechaba la vista atrás en la historia, para narrar la que para muchos, es la mejor trama de toda la serie. MGS 4: Guns of the Patriots, se convertiría en el cierre de la saga moderna. Aquel año fue elegido GOTY por multitud de webs y medios especializados, dejando entrever que la historia de Snake ya estaba cerrada.

Pero como suele pasar con los genios, cuando dicen una cosa, suelen pensar otra. Y este es el caso de Kojima, que tras ser preguntado en infinidad de ocasiones, sobre la posibilidad de hacer otro Metal Gear, respondía con rotundidad que “no era una posibilidad”. Pero el tiempo nos demostró, que la nueva entrega estaba llevándose a cabo en secreto. En los Spike TV VGA de 2012 (gala de premios a nivel internacional, considerados los Oscars de los videojuegos), se mostró un trailer protagonizado por un individuo muy parecido a Snake. El tráiler corrió como la pólvora, y enseguida los foros de los medios especializados, se empezaron a llenar de especulaciones y conjeturas. Y es que como recordareis, presentaron el juego como una producción de un estudio desconocido, bajo el titulo de “The Phantom Pain”. Ya cuando no se podía ocultar más, Kojima desveló lo que todo el mundo sospechaba: Metal Gear Solid V estaba en desarrollo. Pero una sorpresa a veces, viene con otra de regalo. Y es que Kojima adelantó que antes del lanzamiento oficial del juego, se publicaría a modo de prólogo, un capitulo para introducir la historia de The Phantom Pain. Ese prólogo recibió el titulo de “Ground Zeroes”, el cual vamos a analizar, por encimas de polémicas por su precio, duración etc.
Como hemos dicho “Ground Zeroes” es el prólogo de lo que será “The Phantom Pain”, y por lo tanto tiene una linea argumental que bebe tanto del juego anterior como del futuro. Comenzaremos por decir que en este prólogo, tomaremos el control de Big Boss tras lo acaecido en “Peace Walker”. Podríamos recordar la historia de dicho titulo, pero ya en el propio juego tendremos la opción de recordarlo mediante un amplio despliegue de texto y audio, lo cual es más recomendable que explicarlo aquí y ahora. Antecedentes aparte, y como hemos dicho, tomaremos el control de Big Boss en una misión de infiltración para rescatar de Camp Omega (un campamento militar fuertemente armado por un grupo paramilitar), a dos personajes claves de Peace Walker, como son Chico y Paz que han sido secuestrados por un motivo que desconocemos.

Bajo esta premisa se esconde una jugabilidad que si bien no es nueva, es muy cómoda y eficiente. Estamos ante un juego de infiltración que bebe mayormente de la cuarta entrega de la saga. Un sistema jugable presentado como un sandbox en el que podremos tomar multitud de caminos para llegar al objetivo, todo ello adaptado de forma brillante al universo jugable de la saga. Y es que en esa libertad, radica uno de los pilares de este prólogo. Y es que como sabréis, en los anteriores juegos, no teníamos tanta libertad a la hora de afrontar una misión. Aquí todo esta dispuesto para elegir varios caminos, varios métodos de conseguir el éxito, y eso es un punto muy a tener en cuenta.
Como en todo MGS, tendremos intentar pasar desapercibidos, utilizando lo mejor posible el entorno, y si es necesario noqueando o matando (llegado al extremo) a nuestros enemigos. Hay unos ligeros cambios en este prólogo respecto a otros títulos de la saga. Por ejemplo, cuando un enemigo nos haya divisado, aparecerá un indicador que nos avisara de ello. Si este indicador llega a completarse, nos habrán descubierto, y entrara en escena otra novedad, que hará que entremos en cámara lenta para tomar en segundos la decisión de acabar con nuestro enemigo o bien optar por otras opciones. Cambios que a bien seguro, a no todos los jugadores gustará. Tenemos todas las opciones clásicas de infiltración a nuestra disposición más esas novedades, que a buen seguro, se ampliarán en “The Phantom Pain”.

El nivel técnico es uno de los puntos fuertes del titulo, dejando muy buen sabor de boca en máquinas de la pasada generación, siendo PS4 y Xbox One idóneas para jugarlo en este aspecto. Y es que el nivel gráfico mostrados en estas máquinas es Next Gen total. Iluminaciones hiperrealistas, texturas ultradetalladas al igual que los modelados, efectos climáticos soberbios, y una recreación a nivel de tamaño soberbia. Es un título que adelanta lo que puede ofrecer “The Phantom Pain” cuando salga a la venta. El doblaje es como es seña de identidad soberbio, aunque no contemos con el doblador original de los anteriores juegos, pero Kiefer Sutherland, da el pego de manera más que digna. La banda sonora corre a cargo de Harry Gregson Williams y en ella encontraremos lo que esperamos en un Metal Gear.
Conviene destacar antes de dar el veredicto, la polémica que ha rodeado al título. En primer lugar la duración del mismo. Ha habido gente que yendo a saco se lo ha acabado en apenas 10 minutos. Otros en dos horas o menos (siempre hablando de la misión principal). Evidentemente el juego no dura tan poco, ya que tenemos misiones secundarias para llevar a cabo, así como la recolección de coleccionables varios. Todo esto hace que el juego no tenga una duración tan corta como se le achacaba, yéndose a las 5 o 6 horas. Por otro lado, el precio ha sido también polémico, ya que al relacionar la duración con el precio (29,99 en físico; 19.99 en digital) muchos han visto un abuso de Konami. Polémicas a parte, y en nuestra opinión el precio está ajustado a la calidad final del titulo.

En resumen, buen aperitivo en forma de prólogo, antes de la llegada de “The Phantom Pain”. Pese a que se podría haber incluido en el juego final, Kojima y compañía nos han traído a modo de adelanto un capítulo que nos muestra que la quinta entrega de esta serie mítica, promete ser uno de los mejores juegos de inicio de generación. Al margen de la polémica, como hemos comentado, estamos ante un juego que con las horas que ofrece, la franquicia que representa, y lo que nos adelanta de la próxima iteración, es muy recomendable de jugar, tanto si eres fan de la saga como si no.