En Dead Space 3 nos pondremos de nuevo en la piel del ingeniero Isaac Clarke, que vive refugiado en una colonia humana tratando de olvidar su traumático pasado, hasta que recibe la visita del capitán Norton y del que será nuestro compañero de aventuras, John Carver.
Los primeros 7 capítulos de los 19 que componen el juego, transcurren en el espacio, muy similar a las dos primeras entregas, aunque esta vez tendremos cierta libertad para explorar, gracias al sistema de transporte que comunica las 4 naves sobre el planeta Tau Volantis siendo de nuestra decisión explorar a fondo.
Por primera vez dispondremos de misiones opcionales, teniendo una duración más que aceptable, aunque casi siempre se limitan a investigar una zona repleta de enemigos y cuando acabemos con ellos recibiremos un cofre repleto de recompensas.
En esta entrega tendremos uno de los cambios más importantes de la saga: la ausencia de distintos tipos de munición. Seguramente esto no sea del agrado de la mayoría de los seguidores de Dead Space, ya que puede llegar a parecer que se pierde el toque de supervivencia que caracterizaba a la saga.
Además de esto, podremos fabricar armas en los bancos de trabajo, siendo el sistema muy completo, con muchísimas combinaciones posibles acoplando todo tipo de accesorios y circuitos que cambian el tipo de munición y los parámetros del arma como daño, recarga, velocidad y cargador.
Nos encontraremos a nuevos enemigos como necromorfos que poseen los cuerpos de los habitantes del planeta que son como una especia de zombis, y enemigos humanos armados hasta los dientes. Cabe destacar las batallas contra los jefes finales que resultan épicas.
Dead Space 3 mantiene esa atmósfera claustrofóbica aunque en los capítulos en la superficie del planeta Tau Volantis disfrutaremos de escenarios mucho más abiertos.
La novedad principal es el modo cooperativo, y aunque en primeros capítulos tendremos que jugar solos, cuando Carver se une al grupo podemos disfrutar la aventura con otro jugador.

El apartado técnico es espectacular, con especial mención a la iluminación. Las animaciones siguen siendo notables y los tiempos de carga, disfrazados tras puertas que no se abren o esperas en ascensores.
El apartado sonoro es digno de una gran producción. La banda sonora acompaña a la perfección y los efectos de sonido son sobresalientes, escuchando sonidos de enemigos que están a punto de aparecer poniéndonos los nervios a flor de piel.
En resumen, Dead Space 3 es técnicamente increíble, siendo más divertido que las entregas anteriores y el acabado general es muy notable. Es un gran juego, una aventura muy completa, con cambios importantes que tal vez no gusten demasiado a los fieles de la saga, pero que para jugadores más habituados a juegos de acción será una forma de poder disfrutar de esta gran saga de Visceral Games y Electronic Arts.


