Microsoft ha sido demandada por Impulse Technology, la cual acusa a la compañía de que la tecnología usada en Kinect infringe siete de sus patentes que permiten jugar a juegos sin necesidad de mando, usando los movimientos de los jugadores para ello.
Pero no sólo Microsoft se ve envuelta en la demanda, sino que además ocho desarrolladoras también se encuentran acusadas, incluyendo a Electronic Arts, Sega y Konami, por realizar títulos y otros juegos que violan dichas patentes.