
Phil Spencer, vía Twitter, ha desmentido que Xbox One será la última consola de Microsoft tal y como se viene rumoreando últimamente por la red. No cree que las consolas se queden fuera del negocio a corto plazo, aunque la compañía de Redmond no pare de invertir en servicios como la nube e infraestructura de servidores.
“No creo. Considero que las consolas o equipos locales serán importantes durante un largo tiempo”
Según el mismo Spencer, la necesidad de disponer de componentes físicos en el hogar sigue ahí, y está claro que el procesamiento en la nube de Microsoft sólo funciona hasta la fecha como apoyo a la capacidad de procesamiento de los juegos. Microsoft ha invertido $ 700 millones reforzando Xbox Live para el lanzamiento de Xbox One y confía en que su servicio de la nube en Xbox Live podría soportar juego en streaming. El tiempo dirá si la inversión ha merecido la pena y qué camino toman.
