De nuevo os traemos otro capítulo de la polémica creada por las resoluciones de los juegos en PS4 y Xbox One. La versión Definitive de Tomb Raider para PlayStation 4 irá a 60fps y la versión de Xbox One iría a 30fps casi siempre, salvo en escenarios más vacíos, donde podría llegar hasta los 45fps.
Todo esto se confirma gracias a un entrevista concecida por Scott Amos a los compañeros de Gamesradar. Es otro caso más donde la consola de Microsoft sale perjudicada en el aspecto técnico, debiendo actuar rápidamente ya sea por actualización de la consola o puliendo sus herramientas de programación, para que la brecha no se haga más grande con respecto a PS4.
Tal vez la única explicación que exista sea la más simple, que Xbox One no de más de si y PS4 sea realmente más potente como llevan algún tiempo argumentando algunos desarrolladores.
