Dos camiones se acercaron el pasado sábado por la noche a un centro de distribución de Nintendo en Seattle (EEUU) y se hicieron con nada más y nada menos que 7.000 consolas Wii U.
Los ladrones se introdujeron en el almacén e hicieron uso del montacargas para llevarse las 7.000 consolas, valoradas en unos 2 millones de dólares, cargándolas posteriormente en ambos camiones y una furgoneta de refuerzo.
Las consolas robadas podrían ser rastreadas a través del número de serie y es más que seguro que reciban el baneo por parte de Nintendo.
